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Recórcholis.net

Frikeando por ti desde principios de siglo

Archivo

Archivo de Diciembre 2006

Me piro de vacaciones, feliz navidad. Nos vemos en el 2007

La curiosidad sexual de hoy la encuentro en la bitácora de maikelnai

Fumar puede acortar tu pene casi un centímetro. Las erecciones dependen casi exclusivamente del correcto flujo de la sangre, y el tabaco calcifica los vasos sanguíneos, dificultando la circulación eréctil. De modo que aunque seas de esos que no se preocupan demasiado por sus pulmones o por morir joven, hazlo por tu pequeño amigo.

Solo un hombre de cada 400 es lo bastante flexible como para darse a si mismo placer oral. Sin embargo se estima que de esos 400, todos lo habrán intentado con ahinco en algún momento.

Hay dos clase de penes, los que se expanden y crecen cuando llega la erección (un creciente) y los que parecen grandes todo el tiempo, pero apenas crecen cuando llega la erección (un exhibicionista).

Un estudio sobre salud masculina informó que el 79 por ciento de los hombres tienen “crecientes”, y el 21 por ciento restante tienen “exhibicionistas”.

Probablemente el pene que fue disfrutado por más mujeres fue el del rey Fatefehi de Tonga, quien supuestamente desfloró a 37.800 mujeres entre los años 1770 y 1784 – eso son siete vírgenes al día. Vamos, confíesalo: es bueno ser rey.

No hace falta cerebro para eyacular. La orden viene de la médula espinal. Sin embargo encontrar a una receptora para dicha eyaculación, puede llevar horas de cuidadosa precisión mental, y muy a menudo, requiere de cantidades considerables de alcohol.

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Vía: maikelnai.es, meneame.net

El briconsejo de hoy está sacado de elrinconde.com/mimetist

Acabas de llegar del “ponga aquí el nombre de su supermercado favorito” y te apetece tomarte una lata de refresco (véase Cerveza) bien fresquita… pero acabas de comprarlas y están más calientes que una novia. ¿Dónde y cómo las enfriamos?

Nuestro primer recurso es el lugar más frío de la casa, el congelador. Así en aproximadamente media hora estará lista para tomar… aunque, como diría Homer: “oooohh… pero yo la quiero ahora!!” ¿Podemos hacer algo? ¿Hay alguna forma de acelerar el proceso? ¿Podemos engañar a la Madre Naturaleza para que trabaje para nosotros? SÍ, PODEMOS.

Si metemos la lata en el congelador tardaríamos entre 20 y 30 minutos, observa si en lugar de meterla sola, la acompañamos de lo siguiente:

Dentro de un recipiente con agua y hielo: 3 – 5 minutos.

Si pones sal en el agua: 2 minutos.

Hice la prueba ayer en la nevera (no tenía espacio en el congelador… se acercan esas fechas en las que todos comemos como si fuésemos ricos): Tazón con agua, sal y dos cubitos de hielo… 5 minutillos… la lata pasó de temperatura ambiente (18º C) a tener hielo flotando.

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Vía: elrinconde.com, meneame.net

:) Entrañable y divertido vídeo.


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