Son lecciones básicas, pero una de ellas debió enseñarse en clase un día que yo estuviera enfermo y me ha traído de cabeza todos estos años.

Adverbios acabados en mente: Todos los adverbios que terminan en “mente” deben seguir la acentuación escrita del adjetivo que va antes de “mente” como “difícilmente” y “positivamente”.

:O Qué fácil era! Bueno, ahora solo necesito aprender a diferenciar diptongos de hiatos y a posicionar bien las “,” y ya no seré un analfabestia escribiendo.

Actualización: Comentario de halftime en meneame.net ampliando la explicación a los acentos diacríticos que me ha parecido también muy interesante.

Para la mayoría de los acentos diacríticos, la norma general es simple: los monosílabos no llevan acento, a no ser que sean polisémicos (varios significados). En ese caso, el acento se pone según el tipo de palabra que signifique y su importancia gramatical: verbos y sustantivos tienen preferencia, en ese orden. Después adjetivos y adverbios, y finalmente pronombres, preposiciones, y demás. Los pronombres personales, al ser sustitutos del sustantivo, tienen preferencia sobre los demás pronombres.

Ejemplo 1: te/té, el te es pronombre, y el té (infusión) es un sustantivo, por lo tanto el acento va en el sustantivo.

Ejemplo 2: se/sé, el se es pronombre, y el sé (de saber) es un verbo, por lo tanto el acento va en el verbo.

Ejemplo 3: el/él, el el es un artículo, y el él es un pronombre personal, por lo tanto el acento va en el pronombre personal.

Pero no me hagáis mucho caso, que soy informático y los únicos lenguajes que domino son los de programación, que no llevan acentos.

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Vía: meneame