Por primera (y espero que última) vez no he podido reprimirme; he echado a un usuario de mi taxi. Muchos son los usuarios que se propasan, que te faltan al respeto, que no saben comportarse, y creedme si os digo que, hasta ahora, lo he soportado todo con educación y estoicismo. Pero hay límites que jamás se deberían rebasar.
___
Vía: menéame







