Cualquiera diría que después de decir la misma frase 200 millones de veces terminaría dejando de usarla, pero sorprendentemente no es así.
¡Zas, en toda la boca!

Cualquiera diría que después de decir la misma frase 200 millones de veces terminaría dejando de usarla, pero sorprendentemente no es así.
¡Zas, en toda la boca!

Escrito por PeiT @ 21:25




