¡Madre de Dios! Alguien se va a hacer muuucho daño en las piernas con semejante tren de aterrizaje.
La culpa, como siempre, de los padres. Los dejan viendo la Tv durante horas y los niños se creen todo lo que ven como por ejemplo Los Picapiedra.
¡Madre de Dios! Alguien se va a hacer muuucho daño en las piernas con semejante tren de aterrizaje.
La culpa, como siempre, de los padres. Los dejan viendo la Tv durante horas y los niños se creen todo lo que ven como por ejemplo Los Picapiedra.
Nada mejor para comenzar la semana que un vídeo de explosiones.
PD: Por si alguien se ha preocupado por el estado del piloto del caza, podéis estar tranquilos. Para la prueba se contrató a Chuck Norris el cual salió ileso por su propio pie del lugar del accidente comentando “¿Se puede volver a intentar pero a más velocidad?”.
La vida eterna, ¿bendición o maldición?
No estamos programados para morir. La vida no termina porque un gen albergue el secreto para interrumpirla en un momento dado. En realidad no está escrito que debamos morir. La vida es el mantenimiento de un equilibrio entre las agresiones celulares y la capacidad regenerativa de esas mismas células. Cuando las agresiones son superiores a la capacidad regeneradora, se produce el envejecimiento y la muerte. Mientras la capacidad de regenerar los tejidos sea mayor que el impacto de las agresiones medioambientales, la vida continúa.