Un momento, Peit, nos estás intentado decir que ¿no es bueno echar alcohol ni agua oxigenada en las heridas?
Pues no, no es bueno. Yo lo acabo de descubrir y me he quedado atónito.
En toda sociedad que se precie siempre hay una serie de tradiciones sanitarias sin más sentido que el de la costumbre ni más lógica que la imaginaria. Tradiciones que surgen por la falta de información y por falsas creencias. Una de las creencias más arraigadas de nuestra propia sociedad es la célebre máxima y no menos típica frase de la abuela "Si escuece es que cura" . Y así, a base de "escocidos" y "escocidimientos" el alcohol y el agua oxigenada han sido y siguen siendo los reyes de las heridas abiertas en la vida cotidiana. Incluso también tuvieron su momento de gloria en el ámbito médico. Gloria, por fortuna, pasajera.
Tanto el alcohol como el agua oxigenada son buenos desinfectantes. Es decir, son capaces de eliminar un buen porcentaje de microorganismos (bacterias, virus, hongos…) sobre superficies, piel intacta y objetos. No son tampoco de los de "primera categoría" en cuanto a poder desinfectante pero sí tienen una eficacia considerable. Es por esta razón por la que el alcohol se utiliza en hospitales y centros de salud para limpiar la piel intacta antes de, por ejemplo, pinchar para extraer sangre.
Pero, aunque sean buenos desinfectantes no son buenos antisépticos. Es decir, no son eficaces en la eliminación de gérmenes sobre tejidos vivos especialmente en heridas y mucosas . Esto se debe a que el mecanismo químico por el cual actúan se ve inactivado en gran medida al contacto con tejidos vivos. Lo que hace que desinfecten en superficie pero muy poco o nada en profundidad. Y no sólo eso, son muy poco específicos. No discriminan entre gérmenes y células de los tejidos de la herida, agrediendo a ambos por igual. Por eso precisamente escuecen, porque está irritando también a nuestros propios tejidos.
En toda sociedad que se precie siempre hay una serie de tradiciones sanitarias sin más sentido que el de la costumbre ni más lógica que la imaginaria. Tradiciones que surgen por la falta de información y por falsas creencias. Una de las creencias más arraigadas de nuestra propia sociedad es la célebre máxima y no menos típica frase de la abuela "Si escuece es que cura" . Y así, a base de "escocidos" y "escocidimientos" el alcohol y el agua oxigenada han sido y siguen siendo los reyes de las heridas abiertas en la vida cotidiana. Incluso también tuvieron su momento de gloria en el ámbito médico. Gloria, por fortuna, pasajera.
Se trata de una ciudad subterránea real y completa, y tapiada desde 1645 con lo que es imposible acceder a ella, a pesar de que los panfletos así lo indican (realizan pequeñas rutas por la parte subterránea cercana a North Bridge que dispone de 2 alturas bajo el suelo). El único acceso actual es através de una puerta en un edificio de oficinas moderno, y que al atravesarla, nos transporta, como si de una puerta del tiempo se tratara, a una ciudad Medieval, con sus cavernas, comercios y posadas, en un estado de conservación muy bueno. 