Os daré 3 segundos para que asimiléis el titular al completo.

¿Ya? Ok, prosigamos :)

Rick Lisko es un tipo al que le gusta comer en abundancia y que hace unos días se encontró con una grata sorpresa. Circulando con su furgoneta por una carretera de Wisconsin atropelló a un ejemplar de ciervo un tanto “especial”: tenía siete patas, de tres de ellas sobresalían apéndices de unos doce centímetros de longitud y, lo más sorprendente, también disponía de organos sexuales masculinos y femeninos.
[...]antes de que ningún investigador o científico pudiera llevarse a la pieza para su estudio, se llevó el ciervo a su casa y con unas patatitas se zampó al venado.

Fuente: No puedo creer | Seguir Leyendo

Con diferencia la cosa más rara que he publicado. De hecho es tan una noticia tan estúpida que no me creo que sea verdad.