probablemente uno de los partidos de fútbol clasificatorios más extraños de la historia. Para pasar a la siguiente ronda, Barbados tenía que ganar por dos goles de diferencia, pero Granada pasaría aún si perdia por un gol de diferencia. Si el partido terminaba en empate habría prorroga o penaltis. Sea quien sea que gane, equivaldría a un 2-0.

A pocos minutos de acabar el partido, Barbados ganaba 2-1 es decir, quedarían fuera del torneo (necesitaban un 3-1). Haciendo un poquito de lógica matemática decidieron meterse un autogol para quedar 2-2 e irse a la prorroga.

Fuente: Alt1040 | Seguir Leyendo