La primera vez que vi el vídeojuego Kingdom Hearts lo taché de soberana mierda sin siquiera darle una oportunidad. Y es que un machote como yo no podía pensar algo diferente de semejante argumento
Sora es un chaval de 14 años que vive con sus amigos Kairi y Riku en las Islas Destino, una especie de "isla paradisíaca". Sora esta enamorado de Kairi, al igual que Riku, lo cual les obliga a rivalizar, aunque se aprecien mucho. Una tarde, estos deciden hacer una barca para encontrar otros mundos, y descifrar asi el incierto pasado de la guapa Kairi.
Todo parecía perfecto, pero esa misma noche unas extrañas criaturas, procedentes de los sueños de nuestro inquieto protagonista asolan su isla, y con ello le separan de sus amigos. Tras vencer a un terrible enemigo, con su recién adquirida Llave Espada, Sora aparece en Ciudad del Paso.
Mientras tanto en el Castillo Disney, Donald (un mago) y Goofy (El caballero mas leal de la corte) descubren una carta en el trono de su rey, Mickey. Esta les habla de una Llave Espada y de alguien llamado León, al cual conocerán en Ciudad del Paso, montados en una nave gumi se dirigen hacia allí…
¿Cómo? ¿DONALD, GOOFY Y MICKEY MOUSE? ¡Será una broma!
Pero no, no era una broma. Realmente el juego es así. Tus compañeros de aventura son Donald y Goofy. Tu misión es encontrar a tus amigos y al rey Mickey, para ello viajarás a bordo de una nave gumi por diferentes mundos Disney (Alicia en el país de las maravillas, Pinocho, Tarzan, Pesadilla antes de navidad, Peter pan…).
Con el paso del tiempo me topé con la segunda parte y decidí darle una oportunidad. Y aunque no me lo terminé de pasar me gustó bastante, pero terminé abandonándolo.
Hoy por casualidades de la vida me he encontrado con el trailer de Kingdom Hearts 3 y la verdad es que me ha dejado con ganas de jugarlo. Pero para poder disfrutarlo tendría que jugar antes a las dos partes anteriores y teniendo en cuenta que ahora ni siquiera tengo PlayStation 2 lo veo difícil. Conclusión, es demasiado tarde.
Al menos he aprendido algo de todo esto. Los prejuicios no sirven para nada.
PD: No sé cual momento me impacta más si el minuto 4:23 o el 5:07
Tokio blues, Norwegian wood (ノルウェーの森 Noruuei no mori) (