La explicación de esta sensación especial de bola reside en el hecho de que la garganta es un tubo de paredes musculares, recorrido de arriba a abajo, cada vez que tragamos, por una especie de bola.
Cuando nos hallamos en un estado anormal, por ejemplo, cuando lloramos, este mecanismo no funciona debidamente y el citado tubo experimenta estos movimientos a destiempo y en sentido inverso, es decir, de abajo a arriba, lo cual nos produce la impresión de una bola que subiese desde el estómago hasta la garganta.
Fuente: Pulso Digital