Ayer leyendo menéame me encontré con el siguiente titular.
La mujer que quemó al violador de su hija tendrá que cumplir una condena de más de nueve años de prisión. La sentencia, dictada por la sección séptima de la Audiencia, con sede en Elche, considera a María del Carmen G. E., autora de un delito de asesinato, al entender que su intención era “inequívocamente” la de acabar con la vida de la víctima.
En esta noticia se junta la venganza, la impotencia ante un sistema judicial de vergüenza, el ojo por ojo, y la comprensión hacia la acción de una madre.
Intentaré dar mi opinión sin gilipolleces políticamente correctas.

Primero: Condenada a nueve años de prisión.
Perfectamente de acuerdo. Es una asesina, ha cometido un crimen y debe pagar por él. De hecho, no soy especialmente partidario de las reducciónes de condenas, y creo que las penas deben de cumplirse íntegramente. Así pues esta mujer debe pagar por el delito que ha cometido y pasar 9 años en prisión.
Nadie debe tomarse la justicia por su mano. De lo contrario debe estar preparado asumir todas las consecuencias.
Segundo: Un hombre ha muerto.
Un hijoputa menos en el mundo. No me produce ni la más mínima lástima la muerte de alguien que ha violado a una niña de 13 años.
Tercero: Ojo por ojo…
De la misma manera que creo que ha cometido un grave delito y que debe cumplir su sentencia, me pongo en su piel y como poco yo también hubiera quemado vivo al desgraciado que ha violado a mi hija.
Poniéndome en su piel, no tendría ningún problema en llevarme por delante a ese cabrón. Eso sí, luego aceptaría la condena sin ningún problema. De hecho, ni intentaría la típica jugada de la “enajenación mental transitoria”. Sino más bien “Sí, señor Juez. Soy culpable de asesinato.”
Cuarto: … el mundo se quedaría ciego
En efecto, la venganza no aporta nada a la sociedad. Pero no me estoy poniendo en el punto de vista de la sociedad, sino en el punto de vista de una madre.
De igual manera que he dicho que si yo hubiera sido ella también hubiese quemado vivo a ese cabrón. Si hubiera sido el juez del caso le hubiera cascado a la madre de 15 a 20 años por homicidio. Que es lo que marca la ley.
Quinto: ¿Cual es la decisión acertada?
Evidentemente que ese hombre estuviese vivo cumpliendo 12 años de condena por violación. O mejor aún que nunca hubiera habido violación y el mundo fuera un lugar justo y feliz.
Pero por desgracia ahora tenemos una hija violada, una madre presa, y un hombre bajo tierra. A esto sumémosle varias familias destrozadas y obtendremos un asco de sociedad, y un sistema judicial bochornoso.
Conclusión
Desde el punto de vista de la sociedad, el ojo por ojo no sirve absolutamente para nada. No proporciona ningún beneficio, y nadie debería tomarse la justicia por su mano.
Desde el punto de vista personal del afectado. Entiendo y comprendo la venganza, pero no la puedo justificar. Si decides cruzar la línea debes estar preparado para el castigo. Me parecería profundamente injusto y una absoluta barbaridad que esta mujer quedase en libertad.
¿Y vosotros, qué opináis?